Las adenoides son un tejido linfoide situado en la parte alta de la garganta, justo detrás de la nariz. No se ven a simple vista porque están ubicadas por encima del paladar blando, pero cumplen un papel importante durante los primeros años de vida: forman parte del sistema inmunológico y ayudan al organismo a defenderse de virus y bacterias que ingresan por la nariz y la boca. Por esta razón, es frecuente que estén activas y aumenten ligeramente de tamaño durante la infancia.
¿Para qué sirven las adenoides?
Durante los primeros años, las adenoides funcionan como un filtro. Capturan microorganismos y estimulan la producción de anticuerpos. En condiciones normales, este proceso ocurre sin molestias y el tamaño de las adenoides disminuye de manera natural alrededor de los 7 a 10 años, cuando el sistema inmunológico ya está maduro. Sin embargo, en algunos niños las adenoides se inflaman de manera repetida o se mantienen agrandadas, generando síntomas que alteran la respiración, el sueño y el oído.
¿Qué síntomas produce la hipertrofia adenoidea?
Cuando las adenoides están aumentadas de tamaño, pueden obstruir el paso del aire por la nariz. Esto puede generar:
- Respiración constante por la boca
- Ronquido o pausas respiratorias durante la noche
- Voz nasal o apagada
- Congestión persistente sin secreción clara
- Ronquido y apnea del sueño
- Infecciones de oído recurrentes
- Dificultad para dormir o sueño inquieto
- Fatiga diurna e irritabilidad
- Problemas de alimentación en niños pequeños
En Medellín es común que los padres consulten por ronquido o respiración bucal crónica, ya que el niño puede parecer “resfriado todo el tiempo” sin estar enfermo.
¿Qué relación existe entre las adenoides y los oídos?
La nariz, la garganta y los oídos están conectados entre sí por un conducto llamado trompa de Eustaquio. Cuando las adenoides están inflamadas pueden bloquear esta vía, favoreciendo la acumulación de líquido detrás del tímpano. Esto puede derivar en otitis media, pérdida de audición temporal y retrasos en el lenguaje si no se detecta a tiempo.
¿Cómo se diagnostica un problema de adenoides?
El diagnóstico lo realiza un otorrinolaringólogo mediante la historia clínica, el examen físico y el uso de herramientas como:
- Endoscopia nasal flexible
- Radiografía lateral de cavum (en algunos casos)
- Audiometría y timpanometría si hay sospecha de afectación en el oído
Estas pruebas permiten determinar el tamaño de las adenoides y el grado de obstrucción.
Tratamiento: ¿siempre requieren cirugía?
No siempre. El tratamiento depende de la causa y la severidad de los síntomas. En algunos niños puede usarse manejo médico con:
- Antiinflamatorios
- Lavados nasales
- Tratamiento para alergias (si están presentes)
Sin embargo, cuando hay obstrucción severa, infecciones recurrentes, apnea del sueño o impacto en el oído, se puede indicar una adenoidectomía, que es la cirugía para retirar las adenoides. Es un procedimiento seguro y ambulatorio, realizado por un otorrinolaringólogo pediátrico.
¿Qué tan frecuente es en Medellín?
En ciudades como Medellín, donde los cambios de clima, la contaminación y las alergias respiratorias son comunes en población infantil, los casos de hipertrofia adenoidea se observan con regularidad en consultorios especializados. Detectarlos a tiempo puede evitar complicaciones y mejorar la calidad del sueño, la audición y el desarrollo del niño.
Por. Juan Pablo Salazar Arias, MD